POV: Credence Foster
Entré a mi oficina hecho un maldito manojo de nervios. El corazón me latía como si quisiera salirse del pecho, retumbando con cada imagen que se me cruzaba por la cabeza.
Ese rostro…
Esa sonrisa burlona, tan llena de vida y veneno al mismo tiempo.
Dios… era ella.
Danika.
No importaba cómo se hiciera llamar ahora, no importaba que su cabello estuviera distinto o que su voz sonara un poco más firme. Era ella. Y lo supe en cuanto me miró con esos ojos que aún sabían