Residencia Foster — Días después
La atmósfera en el gran comedor era pesada, cargada de tensión. Todos los miembros principales de la familia Foster estaban reunidos alrededor de la inmensa mesa de caoba, donde la luz de las lámparas doradas brillaba sobre el cristal de las copas aún vacías.
A la cabeza de la mesa, sentado con el ceño fruncido y la mirada de acero, estaba Aladar Foster. Su sola presencia imponía silencio. Su semblante era el de un hombre que no toleraba la desobediencia, y much