POV: Tercera persona
Credence Foster se encontraba en su oficina. El ambiente era denso, como su estado de ánimo. La única compañía era el tictac sordo del reloj y el leve crujido del cuero de su silla mientras firmaba papeles sin prestarles atención.
Un golpe seco en la puerta lo sacó de su ensimismamiento.
—Adelante —dijo sin levantar la vista.
La puerta se abrió y apareció Eusebio, con un sobre en la mano. Su expresión era rígida, como si ya supiera que traía una bomba a punto de esta