"¿Ya se olvidaron de mí?”.
La suave luz matutina se colaba entre las amplias cortinas que adornaban la habitación, envolviendo la mansión Chevalier en una atmósfera cálida y serena. Afuera, un cielo cargado de nubes esponjosas dejaba entrever rastros de claridad, mientras el murmullo lejano de la lluvia nocturna aún parecía permanecer en el aire.
Kate llevaba ya un buen rato despierta. Había preparado el uniforme, acomodado la pequeña mochila de Noah y dejado todo listo para bajar a desayunar.
El pequeño continuaba refug