Negocios y Planes Entre Sombras.
Los días transcurrieron con una aparente calma en la mansión Chevalier. La rutina volvió a instalarse entre los extensos pasillos cubiertos de mármol, los elegantes salones iluminados por enormes ventanales y el incesante ir y venir de la servidumbre, que procuraba mantener intacta la impecable imagen de la familia.
Sin embargo, bajo aquella fachada de normalidad persistía una tensión silenciosa que nadie se atrevía a mencionar abiertamente.
Marcos continuó desempeñando sus actividades diarias.