Capítulo 48 : Hipocresía.
El Grand Palais de París no era solo un escenario para la innovación; esa noche era el coliseo de la alta sociedad internacional. Entre el zumbido de los procesadores y el brillo de los láseres, la atmósfera estaba cargada de una expectación que rozaba lo eléctrico. Sin embargo, toda la atención técnica se desvaneció en el momento en que las puertas laterales se abrieron para dar paso a la mujer que, en los últimos meses, se había convertido en el centro de todas las tormentas: Mariana.
Ella