Capítulo 58: Un Golpe Al Destino.
Marcos se encogió y se agachó, envolviéndola con sus brazos como si quisiera protegerla del mundo entero, mientras ella escondía la cabeza en su pecho.
—No te preocupes, Kate… todo estará bien. Yo estaré contigo. Afrontaremos esto juntos.
Kate cerró los ojos con fuerza, aferrándose a sus palabras como a un refugio. El latido constante de Marcos, firme y cálido, la envolvía en una calma que poco a poco apaciguaba su miedo. Él la sostuvo con más ternura, apoyando la barbilla sobre su cabeza, co