Capítulo 34: Un Momento Decisivo.
Marcos frenó el auto frente a la entrada de la clínica con un chirrido de neumáticos que llamó la atención de todos los presentes. No esperó a que el motor terminara de apagarse; bajó del vehículo con el alma en un hilo, dejando a Mariana atrás sin siquiera dirigirle una mirada.
Al cruzar las puertas automáticas, el olor a hospital y el aire acondicionado lo golpearon como una bofetada de realidad. Sus ojos, nublados por una angustia que no conocía límites, buscaron desesperadamente una seña