Mundo ficciónIniciar sesión—¿Gabriel? —su voz era un hilo, vacía de la fuerza que había tenido esa misma mañana.
—Aquí estoy, nena. Estoy aquí —él se arrodilló al lado de la cama, tomando su mano fría—. ¿Qué pasó? ¿Quién entró en la casa? ¿Fue Max? Dime quién te hizo esto, Isabella. Te juro que lo voy a desollar v







