Mundo ficciónIniciar sesiónLa mansión Miller estaba sumergida en un silencio sepulcral, pero era un silencio cargado de una tensión diferente. Las últimas veinticuatro horas habían sido un torbellino de sábanas revueltas, susurros en la oscuridad y una entrega que rozaba lo obsesivo. Gabriel había cumplido su palabra con una exactitud aterradora: no se habían movido de la suite. Apenas habían hecho







