Mundo ficciónIniciar sesiónEl rubio lo miraba con el ceño fruncido, claramente molesto por la interrupción, pero no encontró el valor para reclamar nada. La imponente presencia de Bastian era suficiente para disuadirlo.
Avelyne, por su parte, tuvo que contener la sonrisa que amenazaba con escapársele.
—Será un placer —respondió con voz suave, tomando la mano que él le ofrecía.
Mientras la guiaba a la pista, Bastian comentó en voz baja, solo para ella.
—Parece que tienes muchos admiradores es







