Mundo ficciónIniciar sesiónLa mansión Veylor estaba desbordante de luz, música y flores frescas. Guirnaldas de rosas blancas y narcisos colgaban de los balcones interiores, y los candelabros iluminaban cada rincón con un resplandor cálido que hacía brillar los mármoles pulidos. Nada menos podía esperarse para la boda del heredero. Los nombres más distinguidos de la nobleza se habían reunido para la ocasión, llenando los pasillos con conversacio







