Mundo ficciónIniciar sesiónBastian apareció esa tarde con un pañuelo cuidadosamente doblado envolviendo algo en la mano, luciendo una expresión satisfecha, casi orgullosa, como la de un gato cuando trae un regalo.
—Lo prepararon hoy en las cocinas —comentó, extendiéndoselo—. Pensé que te gustaría. Es dulce.
Avelyne levantó la vista desde donde estaba sentada, sorprendida por el gesto. Su mano derecha seguía vendada, por lo que tomó el pañuelo con izquierda, curiosa por su contenido.
—¿En serio? —preguntó, divertida por su evidente entusiasmo.
Desenvolvió el contenido y sus ojos se iluminaron al descubrir el bocadillo alargado, dorado y cubierto de azúcar.
—¿Tiene relleno? —preguntó, antes de siquiera recibir respuesta, ella ya le había dado una mordida.
Bastian asintió en vano.
— Mmm







