Mundo ficciónIniciar sesiónBastian caminaba por el pasillo tenuemente iluminado en dirección a la oficina de su amigo. Quería consultarle un asunto antes de que se hiciera más tarde y, conociendo a Darian, era muy probable que aún siguiera trabajando a esas horas.
Al llegar frente a la puerta, levantó la mano para abrir sin anunciarse, como solía hacer, cuando una voz femenina lo detuvo en seco.
—Ah... espera... así no... duele.
Bastian se qued







