Mundo ficciónIniciar sesiónAvelyne caminaba junto a Bastian por el sendero adoquinado del jardín, disfrutando del aire templado de la tarde. Iban charlando tranquilamente de cosas sin importancia cuando, de pronto, su atención se desvió hacia un camino lateral.
Edran.
Sus ojos se iluminaron al reconocerlo. Estaba caminando con paso firme, como siempre, claramente estaba de salida.
—¡Oh! ¡Un segundo! —se excusó, girándose sobre sus talones.<







