Mundo ficciónIniciar sesiónAvelyne caminaba junto a Bastian por el sendero adoquinado del jardín, disfrutando del aire templado de la tarde. Iban charlando tranquilamente de cosas sin importancia cuando, de pronto, su atención se desvió hacia un camino lateral.
Edran.
Sus ojos se iluminaron al reconocerlo. Estaba caminando con paso firme, como siempre, claramente estaba de salida.
—¡Oh! ¡Un segundo! —se excusó, girándose sobre sus talones.
—¿Qué? —Bastian apenas alcanzó a pronunciar una palabra antes de que ella saliera corriendo.
Avelyne aceleró el paso con tanto entusiasmo que casi se tropieza al alcanzarlo. Edran, sorprendido por su repentina aparición, reaccionó a tiempo y la sostuvo del brazo para evitar que se fuera de cara contra el suelo.
—¿Lady Durel? —preguntó, claramente desconcertado.
—Ah, gracias —ri







