Mundo ficciónIniciar sesiónAvelyne entró en la glorieta buscando un respiro del trabajo.
El sol de la tarde quemaba con fuerza y ella solo quería un lugar fresco donde poder descansar. Por un momento pensó que estaba sola, hasta que lo vio.
Bastian dormía tendido en una de las bancas con total despreocupación. Un brazo colgaba por un lado, la mano casi rozando el suelo, mientras la otra descansaba sobre su abdomen. El cabello castaño, usualmente bien acomodado, es







