Capítulo 7
—¿Que dices? ¿Por qué defiendes a esta bastarda?
Yo apenas escuchaba, el me ayudo a levantar sentía la espalda ardiendo y el cuerpo cansado.
Kaleb no le respondió, Se giró hacia las lobas, con el rostro lleno de rabia
—Váyanse de mi casa —ordenó—. Ahora.
Ellas se miraron nerviosas, Nadie se atrevió a discutir, salieron una por una, sin despedirse, evitando mirarlo a los ojos. Cuando la puerta se cerró, Cristal hizo un espectáculo estaba furiosa, gritaba que no podía hacerla quedar