Capítulo 7
—¿Que dices? ¿Por qué defiendes a esta bastarda?
Yo apenas escuchaba, el me ayudo a levantar sentía la espalda ardiendo y el cuerpo cansado.
Kaleb no le respondió, Se giró hacia las lobas, con el rostro lleno de rabia
—Váyanse de mi casa —ordenó—. Ahora.
Ellas se miraron nerviosas, Nadie se atrevió a discutir, salieron una por una, sin despedirse, evitando mirarlo a los ojos. Cuando la puerta se cerró, Cristal hizo un espectáculo estaba furiosa, gritaba que no podía hacerla quedar en ridículo frente a las lobas de elite de su manada, esa había sido su primera impresión como reina y él la había arruinado.
Kaleb dio un paso hacia Cristal y la tomó del cuello, no con fuerza pero sí lo suficiente para asustarla
—En mi casa nadie maltrata a los omegas, ni a los esclavos —dijo con voz ronca sonaba más a amenaza
—. Y mucho menos a ella, Ariadna es tu hermana. Y yo me encargaré de darle el lugar que le negaron en tu manada durante años.
Cristal lo miró con odio, con los ojos ll