Capítulo 105
El plan era simple, pero arriesgado.
Kaleb entraría a la cárcel, para cubrirse tenía que ir como el justiciero para sacar al novio de Giselle, mientras nosotras hacíamos una distracción lo suficientemente escandalosa como para que los soldados dejaran sus puestos.
Llegamos a su manada después muy tarde en la noche, ella me enseñó su casa mientras su padre hablaba con Kaleb.
Giselle me miró con nervios, estaba muy ansiosa.
—¿De verdad vamos a hacer esto?
—No tenemos otra opción —le