CAPÍTULO 26
Román entró a la habitación sin tocar. Kaleb se puso tenso al verlo, estaba listo para pelear otra vez, antes de que cualquiera dijera algo, levanté la mano y evite que esto se convirtiera en un campo de batalla
—Basta —dije firme a los dos —. No es el momento para que ustedes dos sigan con esto, Respeten a Irma.
Los dos guardaron silencio. Yo respiré enojada para no perder el control.
—¿Cómo está tu mamá? —pregunté, acercándome un poco a Román sin mirar a Kaleb.
Román bajó la mira