CAPÍTULO 26
Román entró a la habitación sin tocar. Kaleb se puso tenso al verlo, estaba listo para pelear otra vez, antes de que cualquiera dijera algo, levanté la mano y evite que esto se convirtiera en un campo de batalla
—Basta —dije firme a los dos —. No es el momento para que ustedes dos sigan con esto, Respeten a Irma.
Los dos guardaron silencio. Yo respiré enojada para no perder el control.
—¿Cómo está tu mamá? —pregunté, acercándome un poco a Román sin mirar a Kaleb.
Román bajó la mirada.
—Tuvo un ataque cardíaco —respondió muy preocupado —. El médico dice que debe quedarse en el hospital un par de semanas para vigilarla.
Me dolió escucharlo. Pensé en Irma, tan fuerte, tan orgullosa… verla así era difícil de imaginar, ella era como una segunda mamá.
—Pero antes de desmayarse —continuó Román—, dejó firmada la aprobación de la boda. Dijo que no quería retrasos y que siguiéramos con los planes.
Tenía la decisión en mis manos, y decidi seguir a mi corazón.
—No me casaré aún —lo m