CAPÍTULO 28
Amanecío, no puedo describir con palabras todo lo que sucedió en la noche, solo se que no fue la única vez que terminó dentro de mi.
Los dos lo deseábamos, el quería dejarme en embarazo, y yo deseaba ser la loba que le diera la cría que tanto deseaba.
Desperté recostada en su regazo, cubierta con su chaqueta aún desnudos, sin importarnos nada, solo estar uno junto al ofro
El sol empezaba a llegar directo a la cara, Kaleb me acariciaba el cabello como si no pudiera creer que yo estab