CAPÍTULO 28
Amanecío, no puedo describir con palabras todo lo que sucedió en la noche, solo se que no fue la única vez que terminó dentro de mi.
Los dos lo deseábamos, el quería dejarme en embarazo, y yo deseaba ser la loba que le diera la cría que tanto deseaba.
Desperté recostada en su regazo, cubierta con su chaqueta aún desnudos, sin importarnos nada, solo estar uno junto al ofro
El sol empezaba a llegar directo a la cara, Kaleb me acariciaba el cabello como si no pudiera creer que yo estaba allí para el, que había pasado lo que deseábamos con tanta entrega.
—No puedo creerlo —le dije aún con mi cuerpo temblando —. Lo que pasó fue especial, ¿Sentiste como todo temblaba?
Kaleb sonrió, me daba besos en la frente y me miraba con amor
—Si mi amor, hicimos que la tierra de temblará, no se cómo pudimos contenernos tanto
Se inclinó y me besó la marca que me había hecho durante la noche. Sentí un escalofrío, eso solo demostraba que era suya muy suya y de nadie más.
—Esa marca prueba que