Me desperté debido al ruidoso sonido de la alarma.El idiota de Diego no se ha despegado de mí durante toda la noche.
Quite sus manos de mi cintura y deje besos en su cuello.
—Amor
—Cinco minutos más chiquita
—No quiero llegar tarde mi amorcito. —Deje besos en sus labios
—Solo cinco minutos
Luego de unos minutos él se alejó de la cama y se dirigió rumbo hacia la caja fuerte que se oculta en nuestra habitación. Me percaté que de allí saco un fajo de billetes y nuestros pasaportes.
Fingí que no