Mundo ficciónIniciar sesiónBelinda Uriarte es una joven inocente y dulce; sin embargo, oculta un gran secreto, tiene un hijo de siete años. Cuando nació su hijo ella era una adolescente de dieciséis años y por ello, no pudo impedir que se lo arrebataran y se lo entregaran en adopción a su tío. Lo que más anhela Belinda es demostrar que puede proveer al pequeño de todo lo que necesite, por ello, acepta ser la asistente personal de Diego Valencia, el hombre arrogante y frío, quién odia desde su adolescencia. Para complicar la situación, el padre de su hijo regresa a la ciudad con deseos de recuperarla, ella no quiere verlo, pero no puede evadirlo porque él es el primo de su jefe. ¿Que será capaz de hacer Belinda por recuperar a su hijo?.
Leer másMe encuentro en los brazos de Fernando. Él no deja de besar mi frente mientras me estrecha entre sus brazos.—No tienes que ir, princesita.Asentí—Yo quiero ir.Nos acaban de informar que darán la sentencia del caso de Diego. Luego de esperar varios meses a que evaluarán el caso por fin llegó el anhelado momento.Luchamos incansablemente para que no lo declaren inimputable debido a que por el ataque de los Pitbulls perdió parte de la pierna izquierda y la derecha además de sus extremidades. Esos animales me hicieron justicia porque no podrá volver a violar y mucho menos caminar.Su abogado luchó para que le dén prisión domiciliaria y también alego que él no es una persona estable debido a los traumas que sufrió por la pérdida de su madre.***Me encuentro en el juicio junto con las demás personas a las cuales él lastimó y deseamos que pague.Fernando rodea mi cintura y deja un beso en mi mejilla.A medida que transcurrieron los minutos no logré quitar la mirada del hombre que arruinó m
Cuando reaccione me percaté de que me encuentro en una habitación pequeña con las paredes de un color gris. Todo el lugar me resulta extraño.Intente moverme, pero no pude hacerlo porque mis muñecas están esposadas en la cama al igual que mis tobillos —¡Ayuda! ¡Por favor! —Grite con todas mis fuerzas—Nadie te escuchará — Ríe un hombre quien sale rumbo del cuarto de baño.Cuando escuche su voz tenía sospechas, pero al mirar su rostro confirmó su identidad.Solloce con fuerza al mirarlo y él simplemente ríe a carcajadas.—¡No! ¡Esto no puede estar pasando!.—Tranquila, chiquita —Diego se acerca a mí llevando sus manos a mis mejillas—Te aseguré que muy pronto volvería por ti—¿Cómo?.—Eres muy ingenua, Belinda. En este país el dinero compra todo. No tienes una idea cuanto disfrute matar al perro de Mario porque el asesino a nuestra beba y comprar a los forenses que lo identificaron fue pan comido. —Él lleva su mano a mi cuello —Durante estos meses te he observado todo el tiempo.—Algo e
Belinda Siento el dolor más inmenso que he sentido en mi vida. Mi respiración está agitada y mi abdomen me duele.Me aferré a la mano de Fernando la cual está entrelazada con la mía.—Mi amor tú puedes hacerlo.Cuándo voltee la vista me percaté de que también Emiliano se encuentra aquí acompañado de mi partera y algunas enfermeras quienes la asisten.—Vamos Bell —Me anima EmilianoEjerzo presión en la mano de Fer y comienzo a pujar con todas mis fuerzas, llevo más de media hora intentándolo sin obtener resultados.Mi presión se subió a las nubes cuando escuche ese disparo, pero gracias a Diosito mi esposo no resultó herido sino Tamara quien recibió un disparo en el pecho el cual fue mortal.De hecho dos policías están esperando a Fer para que de su declaración de los hechos, pero él les aclaro que no se perdería el nacimiento de sus hijos.Salí de mis pensamientos cuando escuche un llanto. En ese instante observe que la partera tomó entre sus brazos a un bebé pequeño y se lo entrego a
Me encuentro sentada en el sofá con Fernando abrazando mi cintura.Estamos reunidos con mi padre y nuestra familia debido a que estamos celebrando la futura boda de papá y Catalina. En el lugar también se encuentra su hermano, cuñada y sus sobrinos, solamente falta Emi.No suelo salir de la cama debido a mi estado, pero está vez hice una excepción.—Debes estar aterrada —Ríe maliciosa Mariana refiriéndose a mis bebés —No la pongas peor —La regaña Fernando mientras deja un beso en mi mejilla. —Nuevamente, los felicito —Me dice papá —No puedo creer que muy pronto tendré dos nietos.—Belinda no tienes nada que temer—Me dice Catalina —Te lo digo por experiencia Es verdad que además de Emi ella tuvo otro hijo, pero esté desgraciadamente murió.—Buenas noches —Fuimos interrumpidos cuando llegó Emiliano al lugar.—No te levantes —Me pide cuando se percata de que intente levantarme del sofá y el dejo un beso en mi mejilla. —¿Cómo estás, Fernando?—Muy bien —Percibo la incomodidad entre ambo
Último capítulo