Me encuentro en los brazos de Fernando. Él no deja de besar mi frente mientras me estrecha entre sus brazos.
—No tienes que ir, princesita.
Asentí—Yo quiero ir.
Nos acaban de informar que darán la sentencia del caso de Diego. Luego de esperar varios meses a que evaluarán el caso por fin llegó el anhelado momento.
Luchamos incansablemente para que no lo declaren inimputable debido a que por el ataque de los Pitbulls perdió parte de la pierna izquierda y la derecha además de sus extremidades. Esos