-¿Qué haces aquí? -Le grite levantándome de la silla.
Me duele muchísimo el hacerlo, pero la adrenalina es tan fuerte que no siento absolutamente nada. El sentimiento que predomina en mi ser es el dolor, pero; principalmente, la rabia y el enojo.
Sino le grito lo que merece es porque no quiero perturbar el descansó de mi princesita adorada.
-No es evidente, vine a despedirme de mi hija.- Alega
-¡Lárgate! -Le exige Fernando
-¡Yo tengo más derechos que cualquiera de ustedes! -Se dirige a Emiliano