Belinda
Al abrir mis ojos me percaté de que me siento adolorida en cada rincón de mi cuerpo y también me encuentro confundida. En este instante no recuerdo ni mi propio nombre y mucho menos recuerdo el lugar en el cual me encuentro.
Mis brazos están repletos de cables y mi rostro está adornado por una mascarilla conectada a un respirador.
Observó a mi alrededor y me percató de que me encuentro en una habitación con paredes color blanco y una pequeña ventanilla la cual deja una vista hacía unos