Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana no trajo paz, sino una alerta en el cuerpo de Alejandro que no le permitió dormir. El reloj marcaba las 6:12 AM cuando se levantó de la cama sin mirar atrás. Las sábanas aún conservaban el calor del cuerpo de Elena, pero él ya estaba en otra parte, con la mente afilada y el corazón palpitando con una rabia fría y controlada.
Había tomado una decisión.Ya no iba a permitir que nada ni nadie amenaza






