CAPÍTULO 10
El reloj de la oficina parece burlarse del tiempo; marca las 9:30 de la noche. A esta hora, toda la planta del nivel 49, y supongo que las inferiores también, de Apex Ink es un lugar completamente distinto. Las luces principales se han atenuado automáticamente, dejando solo los focos de riel que iluminan las obras de arte y las lámparas de diseño sobre los escritorios vacíos. El silencio ya no es productivo; es tenso, casi sólido, roto únicamente por el zumbido del sistema de venti