Escucho una voz lejana y amortiguada, mientras intento abrir los ojos.
Siento la cabeza hecha un bombo y el cuerpo rígido y frío, coloco todo mi esfuerzo en moverme y quitar la incomodidad gélida que siento de pies a cabeza. Lucho por abrir lo ojos, pero está siendo imposible. Los siento pesados, al igual que el cuerpo. Gimo, en protesta, desde el fondo de mi garganta y entonces siento unas manos contra mi rostro. Tocando mis hombros, mi cuello, mi torso y nuevamente mi cara. Una voz emergente