Mundo ficciónIniciar sesiónContarle lo sucedido a Mateo me llevó casi tan poco como tardó la reunión. Ambos estábamos más que intrigados con lo sucedido. Me pidió no abrir los documentos en el coche; sugirió ir de nuevo a mi apartamento. Yo sentí un leve ardor en el estómago y pensé que debía sugerirle que se fuera a casa con su esposa. No dije nada.
Tras llegar al departamento abrimos la dichosa caja. Había al menos una veintena







