Kat y George bajaban sus maletas, colocando en orden algunos paquetes, la casa era hermosa, amplia, con iluminación, acogedora, y con sus grandes espacios verdes, tenían una hermosa huerta, un vivero y un estudio armado al fondo para Kat, le gustaba pintar en sus ratos libres, la verdad era que tenía el talento, sus cuadros plasmaban cada detalle con sumo cuidado.
Marla y su marido, estaban acomodando sus maletas en la habitación de huéspedes, tenía un balcón amplio y con una vista increíble.
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