Jim y Emma estuvieron saliendo varias noches, alguna que otra Jim se quedaba hasta muy tarde, ante lo cual ella le dejaba quedar en el cómodo sofá de casa. Jim quería algo más formal, decidido a conquistarla y demostrarla que era formal y seria su propuesta, no se apresuró.
Emma no pudo resistirse más a sus sentimientos, confesándole que le amaba, a veces era miedo y temor, pero quería darse una oportunidad.
Una noche le sorprendió cuando colocaba en sus manos la llave de su casa. Entonces Jim