Fred abría la puerta de casa con un gran paquete en manos, siempre tenía algún detalle para su madre, y bombones para su padre, se fijó que sus padres estaban en el jardín, no quiso interrumpirles lo que parecía una seria conversación.
Sabía muy en el fondo que su madre estaba realmente agotada de batallar contra Iris, contra las personas que los miraban como si él y Rick fueran dos ladronzuelos, o peor aún, como si el delito de sus sentimientos fuera algo que manchara sus vidas.
Desde que esta