El auto estacionaba frente a una amplia casa que a simple vista se veía imponente. Madelin y Edna una vez fuera del coche se quedaron asombradas ante la belleza de la misma, unos jardines florecidos eran encantadores a los ojos, podías pasar horas enteras deleitando la vista con los esplendidos colores. Se apreciaba el cuidado, Madelin notaba que les habían dedicado mucho tiempo.
-Buenas tardes, es un gusto saludarlas-.
-Buenas tardes-. Madelin extendía su mano para saludar a la afable mujer qu