El evento de la reina
Cuando terminamos de desayunar y tener sexo de nuevo, sabré la mesa de su cocina, algo impensable para mí, pero ahí estaba… sucumbiendo de nuevo, cayendo en sobre la misma piedra, y me gustaba… me obsesionaba perderme en su boca y sentir la dureza de sus manos sobre mí. Respire hondo intentando calmar mi respiración. Apunté mi pantalón, cuando sentí sus labios besar mi nuca poco a poco.
—Tengo que irme… mi jefe me necesita.
—Lo sé... pero tengo que darte algo. —Me giré