Ariadne
La organizadora de la boda había hecho un maravilloso trabajo, todo parecía salido como una de esas revistas que la señora Vittielo leía mientras yo limpiaba la sala.
El lugar estaba decorada con luces a su alrededor, tenía unas lindas lámparas que colgaban de algunas ramas de los árboles, las mesas y las sillas son de maderas, y cada mesa estaba adornado con rojas de diferentes colores y gardenias blancas, Matteo no se había separado de mi en ningún momento, ingenuamente pensé que sola