Sophia se acercó con la caja de la pastelería en las manos y saludó a Claire con la normal social de rigor, completamente ajena a todo lo que había sucedido entre Thomas y su madre.
—Hola, Claire. Un gusto volver a verla —saludó Sophia acercándose a ella. Xavier la seguía de cerca, observando a la mujer con una sonrisa de admiración en la cara. Claire la saludó con fingida amabilidad.
—Vaya, ¿qué traes allí, Sophia? Espero que no hayas gastado demasiado.
—No, no. Sólo es un pequeño detalle, nad