Punto de vista de Valeria
Me levanté de la tumbona y caminé de vuelta a la casa, con el rostro aún húmedo por las lágrimas que no conseguía detener.
No podía quedarme más tiempo junto a esa piscina. No podía seguir ahogándome en mi propio dolor mientras Mateo volvía a su reunión perfecta con su familia perfecta.
Necesitaba ver a Enzo. Necesitaba saber que al menos una persona en esta pesadilla iba a sobrevivir.
Me sequé la cara con el dorso de la mano y subí las escaleras hacia la habitación de