Punto de vista de Mateo
Me dejé caer de rodillas junto a Valeria en el suelo de la cocina. La sangre se acumulaba bajo su mano izquierda.
El cuchillo de cocina yacía a su lado, con la hoja teñida de rojo. Presioné con fuerza las palmas contra los cortes de su palma y muñeca, intentando detener el flujo. Su piel estaba fría. Demasiado fría.
—¡Marco! —grité—. Trae el botiquín de la sala segura. Llama al médico de la familia. Dile que es urgente. Cortes en la mano y muñeca izquierda… posible pérdi