##Atenea##
Al salir de la clínica, caminaba despacio, con un mareo sutil aún rondando mi cabeza y el cuerpo cansado, resentido por la hipotermia que casi me arrebata la vida. Regina me sostenía firme del brazo, marcando un paso firme pero cuidadoso hacia la salida.
Justo cuando cruzábamos la sala de espera, una corazonada me obligó a girar la cabeza hacia el pasillo lateral.
Y ahí estaba él.
Lucio vestía nuevamente sus ropas oscuras. Se veía pálido, más delgado y con sombras marcadas bajo los o