— Hayley —
Solo han pasado doce días desde la última vez que tuve sexo, pero mi cuerpo se comporta como si llevara una década varada en el desierto.
Por fin mandé al diablo a mi ex cazafortunas, Fredrick, lo que significa que vuelvo a estar soltera y con un cajón lleno de juguetes.
Estoy tan cachonda que podría arrancarme los ojos, trepar por las paredes o gritar contra la almohada.
Pero nada funciona.
Y no se trata solo de correrme. Quiero a un hombre. Con piel de verdad y manos de verdad. Alg