Mi marido… ¿le gustan los hombres? ¿Se ha estado follando a un travesti? ¿Me dejó por un tipo que apenas acaba de salir de la universidad?
Esa sonrisa cínica se acentúa, como si ella —él— pudiera leer cada latido de mi cuerpo. El cambio me confunde. ¿Es una mujer con polla o un hombre pintado como mujer?
A mi cuerpo no le importa. Eso es lo peor.
—¿Sorprendida? —Su voz es suave pero perversa, cargada de una confianza que yo no he sentido en meses—. Debería haber imaginado que no fue Bryan quien