27. ¿Dijo… terapias?
La alarma de mi teléfono sonaba como el recordatorio de que la alarma maternal nunca estaba de vacaciones. Con rapidez me preparaba además de que iba a preparar a Edward. Desde que habíamos inscrito a mi pequeño en la escuela el día anterior, Dante se había asegurado de que tuviera todo lo necesario comprando.
Bajaba para prepararle el desayuno a mi pequeño, pero lo que vi me sorprendió. Dante leyendo algo plácidamente en su iPad mientras tomaba un café. Al escucharnos bajar, alzó la vista. Bajó