—Veo que le proporcionaste a mi esclava la ropa que te pedí... ¿Le gustó?
Valerio no miró Isadora intentando parecer ocupado con los documentos que tenía en la mano pero lo cierto es que estaba a la espera de la respuesta de Isadora.
La mujer alzó su cabeza mirando boquiabierta al Áyax.
¿Estaba él preocupado por lo que le gustara a una esclava?
Isadora reprimió una sonrisa a duras penas y se las arregló para responderle con voz tranquila.
—Le gustó mucho, Á... Valerio.
Pero el vestido que más l