La Thalassi intentó ignorar el aroma masculino que penetraba sus fosas nasales como un maldito llamado a la loba atrapada en su interior.
Apretó los dientes furiosa así que se deshizo de sus pensamientos cuando tuvo que hacer lo que el Áyax de Arkalla le pedía.
Sin poder evitarlo se acercó a su cuerpo, sintiendo como los latidos de su corazón se incrementaban con su cercanía. Aunque una vez más lo ignoró deliberadamente.
"No necesito esto."
Se dijo a sí misma y alzando la mirada conectó sus ojo