* CANDICE *
—Solo serán un par de días, Marcus, no puedo creer que te comportes tan cursi y pegajoso como cuando comenzamos a salir —solté, acompañando mi comentario con una pequeña risa floja.
El aeropuerto bullía con la energía incesante de personas que iban y venían, pero, caminar tomados de la mano como en los viejos tiempos, aligeraba el peso en mi corazón.
Olvidar no era sencillo, y era muy consciente de ello, pero vivir con resentimiento era aún más difícil.
Totalmente agotador.
Su mano