Narrado por Omar Hneidi:
La habitación del hotel está en penumbra. Desde que llegué a Siria, me convertí en la versión mas paranoica que había sido nunca.
Las cortinas cerradas, el aire acondicionado zumbando como un insecto persistente. Estoy sentado en el borde de la cama, con el teléfono en la mano, esperando. Amet Faddoul está en una reunión, una más de las tantas que ha tenido desde que llegamos a Siria. Él se mueve con precisión, con frialdad, con esa urgencia que solo tienen los hombres