Narrado por Fatima Hneidi:
Dejamos a Dana atrás. No puedo negar que me tiemblan las piernas tan solo de pensar en lo que Zena podría decirle. Zena fue clara conmigo, sabe que estoy empezando una situación que no debería... Pero no sé qué hacer ni como pararla.
La camioneta avanza por calles que no reconozco. Mariano no dice a dónde vamos. Solo conduce, con una mano en el volante y la otra reposando sobre la mía. No la aprieta. No la acaricia. Solo la deja ahí, como si el contacto fuera sufici