—Dispárale.
El mundo se redujo a ese instante.
El dedo de Dereck se posó sobre el gatillo.
El corazón le golpeaba con violencia en el pecho.
Enzo no se movió.
No retrocedió.
Solo lo miró.
Y en ese cruce silencioso…
Todo quedó claro.
Confianza.
Riesgo.
El borde del abismo.
Dereck inhaló.
Lento.
Profu