Capítulo 385
El contraste de la piel fría con la calidez abrasadora de su interior hizo que Enzo soltara un gruñido ronco y profundo desde el fondo de su pecho. No hubo prisa en esa primera estocada; prefirió dejar que el cuerpo de Valeria se amoldara al suyo, sintiendo cómo cada fibra de esas cálidas paredes lo