Capítulo 188
El nombre de Valeria explotó en su mente y un dolor profundo le atravesó el pecho. Un sollozo desgarrado escapó detrás de la mordaza. El terror dio paso a una rabia ciega. Isabella comenzó a forcejear en la silla con una desesperación salvaje, las cuerdas quemándole las muñecas mientras sus sollozos